Mostrando entradas con la etiqueta Quema de libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quema de libros. Mostrar todas las entradas

miércoles, julio 27, 2011

El silencio de los libros

George Steiner y Michel Crépu

El silencio de los libros / Ese vicio todavía impune

Madrid: Siruela, 2011, 83 págs. 10,90€

Tenemos tendencia a olvidar que los libros pueden ser borrados o destruidos. Tienen su historia, una historia cuyos comienzos mismos contienen en germen la posibilidad de un fin». George Steiner subraya así la permanencia -siempre amenazada- y la fragilidad del libro, interesándose, paradójicamente, por aquellos que han querido su fin. A su deslumbrante aproximación a la lectura se suma una crítica radical de las nuevas formas de ilusión, de intolerancia y de barbarie producidas en una sociedad que se dice ilustrada. Esta fragilidad, responde Michel Crépu, ¿no remite a un sentido íntimo de la finitud que la experiencia de la lectura nos enseña? «Esa tristeza tan extraña y dulce que está en el fondo de todos los libros como una luz de sombra». Nuestra época lo está olvidando. Nunca han estado tan silenciosos los verdaderos libros.

domingo, julio 03, 2011

Los libros perdidos

Alexander Pechmann

La biblioteca de los libros perdidos
Barcelona: Edhasa, 2011, 392 págs. 14,50€

La idea borgiana de que quizás el Universo (al que hay quienes se empeñan todavía en llamar biblioteca) sea infinito es una de las premisas sobre las que se ha fundado esta laberíntica Biblioteca de los Libros Perdidos, que, de la mano de su bibliotecario, el autor de este espléndido libro nos invita a visitar. Otra inscripción de Borges, «Basta que un libro sea posible para que exista», preside la entrada a estas enormes salas, algunas de las cuales tienen en realidad un aspecto más bien kafkiano, donde se amontonan en aparente desorden obras robadas, quemadas, desaparecidas de los modos más violentos o enigmáticos que imaginarse pueda..., o incluso jamás escritas pero efectivamente creadas por sus autores. En este delicioso juego literario, Alexander Pechmann hace un magistral recorrido por las obras que nunca llegamos a leer de Malcolm Lowry, Mérimée, Byron, Blaise Cendrars, Helmann Melville o Safo de Lesbos, en lo que es tanto una invitación a la lectura como un salto al País de las Maravillas, resumiendo argumentos, explicando cómo se perdieron o por qué motivos no llegaron a escribirse. Ningún lector debería dejar de leer los libros que jamás podrá leer.

martes, septiembre 21, 2010

¿A qué temperatura arden los libros?

Tim Hamilton
Fahrenheit 451, de Ray Bradbury

Madrid: 451 Editores, 2010, 152 págs. 19,5 €

Para Guy Montag, bombero de profesión, el queroseno es el más embriagador de los perfumes. Más que de un eslogan oficial, se trata de un mantra, de un deber, en un mundo estrictamente controlado, donde pensar es peligroso y los libros están prohibidos.En 1953, Ray Bradbury escribió esta pesadilla futurista y, más de medio siglo después, el artista gráfico Tim Hamilton la convierte en una novela gráfica. Esta adaptación ha contado con la colaboración del propio Bradbury. En ella, Hamilton expresa magistralmente en imágenes la toma de conciencia del bombero Montag, que ya es un símbolo universal de la miseria que genera el pensamiento único y del inestimable valor de la filosofía y la literatura.

Ray Bradbury (Waukegan, Illinois, 1920) está considerado como uno de los mejores y más populares escritores estadounidenses del siglo XX. Autor de novela, relato, teatro, poesía y guiones cinematográficos, muchas de sus obras han sido adaptadas para la pequeña y gran pantalla. Entre sus libros más conocidos figuran la novela Fahrenheit 451 (1953) y la colección de relatos Crónicas marcianas (1950). Bradbury ha recibido numerosos premios, entre ellos una mención especial del jurado del premio Pulitzer en 2007 por su «carrera destacada, prolífica y de gran influencia, como un autor sin parangón en el mundo de la ciencia ficción y la fantasía», así como la Medalla Nacional de las Artes, el premio Grand Master de la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción y Fantasía de América (la SWFA) y un premio Emmy.

Tim Hamilton ha publicado su obra en The New York Times Book Review y las revistas Cicada, Mad y Nickelodeon, y en las editoriales King Features, Boom Studios, DC ComicsDark House Comics y Toybiz. Hamilton es también miembro del colectivo de cómics en red Activatecomix.com [http://activatecomix.com/], donde ha publicado por entregas Pet Sitter y Adventures of the floating elephant. Recientemente ha adaptado en forma de novela gráfica La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson.

lunes, julio 07, 2008

Libros en llamas


Matthew Fishburn

Burning books

Oxford: Palgrave, 2008, 215 págs. 29,05 €

La quema de libros que llevaron a cabo los nazis en 1933 fue uno de los espectáculos políticos más infames del siglo XX. En Berlín y en toda Alemania, los oficiales nazis y los estudiantes organizados realizaron desfiles y hogueras para demostrar su adhesión al nuevo gobierno de Hitler.
El libro en llamas se ha convertido desde entonces en un símbolo de los regímenes opresivos. Como afirma Heinrich Heine: «Donde se queman libros, se acaban quemando personas». Este original y polémico trabajo examina el impacto de esta afición a quemar libros, desde la barbarie nazi a la publicación de la novela de Ray Bradbury, Farenheit 451, en 1953, un período en el que el motivo del libro ardiendo prendió en la imaginación popular. En lugar de centrarse en un único acontecimiento, este libro explora con profundidad como la concepción purificadora del fuego y el mito del libro en llamas han entrado a formar parte de nuestra historia cultural y literaria.

Índice

List of Figures
List of Plates
Preface
Acknowledgments

Introduction
The Fear of Books
The Burning of the Books
The Library of the Burned Books
To Hell with CultureSwing, they're burning books
Beauty for Ashes
Funeral PyresPostscript: The Path of CindersBibliography

Matthew Fishburn es librero en Sydney, Australia. Además, ha sido profesor en la University of Sydney y en la University of Western Sydney. Junto a Mark Tewfik, está trabajando sobre un libro que analiza los graffiti escritos sobre las bombas durante la Segunda Guerra Mundial.

martes, junio 24, 2008

La quema de libros

Lucien X. Polastron
Libros en llamas. Historia de la interminable destrucción de bibliotecas.

Madrid: Fondo de Cultura Económica, 2008, 314 pp. 20,00 €

Esta obra revisa la aterradora y frecuente práctica de la destrucción de libros, en ocasiones como consecuencia de una invasión o venganza, en otras como resultado de un accidente, en algunas más como un símbolo, pues muchas hogueras de libros en realidad buscaban aniquilar a sus autores. Dejando de lado la indignación que el tema provoca, aunque sin escatimar calificativos cargados de ironía, el autor recorre diversas geografías y épocas -desde los depósitos de arcilla con escritura cuneiforme hasta el saqueo en Bagdad ocupada por el ejército de Estados Unidos- ara enfrentarnos con la nefasta vocación de los hombres que pretenden silenciar las obras que hablan con sus lectores desde el papel. Este libro es un modesto homenaje a los millones de obras desaparecidas y una advertencia para hacer de la preservación bibliográfica un compromiso impostergable.

Lucien X. Polastron, tras realizar estudios en Historia y Letras Clásicas, se dedicó a escribir artículos sobre arquitectura, tanto medieval como contemporánea, y sobre historia del libro. En los años setenta inició su relación con China -país que ha visitado en más de 50 ocasiones-, como estudioso de su lengua, su cultura y sobre todo su caligrafía. La destrucción en 1992 de la biblioteca de Sarajevo lo llevó a emprender el estudio sistemático de esos “bibliocidios”, con los que ya se había topado mientras preparaba una monografía, erudita y profusamente ilustrada, sobre la historia del papel: Le papier. 2000 ans d’histoire et de savoir-faire (1999). A fines de los años noventa extendió su interés por la caligrafía a las tradiciones árabes. Es autor de Calligraphie chinoise, initiation (1995); Découverte des calligraphies de l’arabe (2003); Calligraphie japonaise (2004); y Calligraphie chinoise en trois styles (2004). Por Libros en llamas, su primera obra traducida al español, recibió en 2004 el premio al mejor libro de ensayo en historia de la Société des Gens de Lettres.